ALTA PRESIÓN
La "pasteurización en frío" permite, por un lado, asegurar la
frescura de los productos cocidos durante su vida útil y, por otro,
ofrecer una gama de loncheados curados que se pueden conservar
fuera de frío. La "pasteurización en frío" consiste en someter al
producto ya envasado a grandes presiones de agua, 4.000 ó 6.000
bares, lo que equivaldría a coger un paquete y ponerlo 40 ó 60
kilómetros bajo el mar. Esta presión elimina toda contaminación
asegurando todo el frescor del producto y la máxima seguridad
alimentaria.